viernes, 6 de marzo de 2026

LA VITAL MIRADA DE FRANCISCO ESCUDERO



 

“Las Cosas” es un libro que sin reglas contiene mucha disciplina, hoja a hoja con habilidad y tenacidad  su autor mediante un personal y conseguido método, transmite identidad, carácter y criterio. No es un libro al uso porque las reglas y normas de su creador tampoco son las que habitualmente se suelen encontrar en las publicaciones que siguen la corriente dominante de la cultura.

Sus obras, acciones, foto acciones, instalaciones o performances, son el resultado de una gran imaginación, con la que el autor demuestra un recorrido largo, admirable y rico en registros; ecléctico en su relación con los distintos lenguajes poéticos, mezcla, condensa y sintetiza conceptos naturales con reflexiones filosóficas y simbolistas sobre la vida y el arte. Sin ningún temor a desbarrar, me atrevo a  tildarle como activista militante y asegurar que su labor no conoce límites, se sirve de la hibridación entre distintos campos para mostrarnos nuevas formas de construir conceptos de arte.

Espacios urbanos, comerciales, la misma vía pública o el campo, acogen su labor como si fueran el escenario de galerías o museos, en ellos desarrolla sus propuestas estéticas y sociales, que ante un sorprendido espectador que desconozca su obra seguro que le provoca serias dudas y llega a hacerle dudar de la función y el valor de su arte. Crítico y comprometido, conocedor del riesgo que se le puede atribuir a su trabajo, se aleja con habilidad  de todo lo vulgar, grosero y ordinario.

Los códigos académicos que prevalecen en el sistema cultural imperante y lo intrascendente de alguna de las manifestaciones artísticas actuales no interfieren con el poderío y fuerza de sus ideas, que aunque utilizando para su realización  materiales pobres y hasta de deshecho, originan unos resultados muy eficaces y con altos niveles de comunicación.

Con descontextualizados objetos nos ofrece ejemplares creaciones con las que toma la decisión de  revelarse contra lo constreñido de algunos lenguajes que lejos de despertar curiosidad o interés, lo que hacen es intentar aislarnos de un presente vivo. Gran parte de la crítica y la oficialidad artística pretenden que se ignoren ciertas opciones y procesos de comunicación y aprovechan el mal asesoramiento o desconocimiento para asignarnos el papel de meras comparsas.

Con rigor artístico Francisco Escudero, altera significantes y significados sin restar valor a ninguno de ellos y sin que le condicionen las circunstancias que rodean el entorno físico. Transforma y modifica realidades para mostrarnos y hacernos disfrutar de nuevas verdades perceptivas. Sus formas y conceptos en un perfecto equilibrio transmiten una armonía estética entre lenguaje poético y capacidad de imaginación convirtiéndose en verdaderas metáforas visuales.

Sus arriesgados cambios de registro, concretos y lúcidos se nutren de estereotipos y referentes con los que reinterpreta y reflexiona convencionales códigos colectivos ya asimilados, experimentando modos y formas de producción, saca de contexto reglas naturales, lógicas e incuestionables para integrar en sus respuestas, matices sociales y artísticos con los que adquieren solidez y razones para considerar los nuevos significados como consecuencias, alejándoles de convertirse en simples mercancías sujetas a las leyes de mercado establecidas.

Transitorias y efímeras algunas de las prácticas interdisciplinares que realiza se transforman en verdaderos rituales donde el artista, explora y dispone de su cuerpo como material aprovechable o como un objeto más, coincidiendo en estos casos en él la faceta de sujeto activo o autor de la obra, de material o elemento utilizado para su creación y conclusión o resultado final de esta: artista-sujeto-objeto.

A todo lo dicho, para quien no conozca a Francisco Escudero quiero resaltar de él, puesto que en el libro no se aprecia, su gran labor pedagógica y difusora, con las que  renunciando a sofisticaciones, intenta hacernos ver otros valores del mundo que nos rodea. 

Reflexiva, experimental, investigadora y crítica, son premisas que avalan el mensaje vital de su mirada, y que en ¨Las Cosas¨ quedan reflejadas. La necesidad de reeducar nuestra manera de ver nos obliga a un nuevo aprendizaje para poder disfrutar de sus actuales y eficaces mensajes.

Antonio Gómez

Mérida, 19 de febrero de 2018.

Este fue el prólogo de un libro que no pudo ser: "Las Cosas de Francisco Escudero". Ed. Letra Impar (Pepe Criado, Antonio Carbonell).

Foto: “La Pasión de un peatón”.

https://vimeo.com/212709126?fl=pl&fe=sh