“Las Cosas” es un libro que sin reglas contiene mucha disciplina, hoja a hoja con habilidad y tenacidad su autor mediante un personal y conseguido método, transmite identidad, carácter y criterio. No es un libro al uso porque las reglas y normas de su creador tampoco son las que habitualmente se suelen encontrar en las publicaciones que siguen la corriente dominante de la cultura.
Sus
obras, acciones, foto acciones, instalaciones o performances, son el resultado
de una gran imaginación, con la que el autor demuestra un recorrido largo,
admirable y rico en registros; ecléctico en su relación con los distintos
lenguajes poéticos, mezcla, condensa y sintetiza conceptos naturales con
reflexiones filosóficas y simbolistas sobre la vida y el arte. Sin ningún temor
a desbarrar, me atrevo a tildarle como
activista militante y asegurar que su labor no conoce límites, se sirve de la
hibridación entre distintos campos para mostrarnos nuevas formas de construir
conceptos de arte.
Espacios
urbanos, comerciales, la misma vía pública o el campo, acogen su labor como si
fueran el escenario de galerías o museos, en ellos desarrolla sus propuestas
estéticas y sociales, que ante un sorprendido espectador que desconozca su obra
seguro que le provoca serias dudas y llega a hacerle dudar de la función y el
valor de su arte. Crítico y comprometido, conocedor del riesgo que se le puede
atribuir a su trabajo, se aleja con habilidad
de todo lo vulgar, grosero y ordinario.
Los
códigos académicos que prevalecen en el sistema cultural imperante y lo
intrascendente de alguna de las manifestaciones artísticas actuales no
interfieren con el poderío y fuerza de sus ideas, que aunque utilizando para su
realización materiales pobres y hasta de
deshecho, originan unos resultados muy eficaces y con altos niveles de
comunicación.
Con
descontextualizados objetos nos ofrece ejemplares creaciones con las que toma
la decisión de revelarse contra lo
constreñido de algunos lenguajes que lejos de despertar curiosidad o interés,
lo que hacen es intentar aislarnos de un presente vivo. Gran parte de la
crítica y la oficialidad artística pretenden que se ignoren ciertas opciones y
procesos de comunicación y aprovechan el mal asesoramiento o desconocimiento
para asignarnos el papel de meras comparsas.
Con
rigor artístico Francisco Escudero, altera significantes y significados sin
restar valor a ninguno de ellos y sin que le condicionen las circunstancias que
rodean el entorno físico. Transforma y modifica realidades para mostrarnos y
hacernos disfrutar de nuevas verdades perceptivas. Sus formas y conceptos en un
perfecto equilibrio transmiten una armonía estética entre lenguaje poético y
capacidad de imaginación convirtiéndose en verdaderas metáforas visuales.
Sus
arriesgados cambios de registro, concretos y lúcidos se nutren de estereotipos
y referentes con los que reinterpreta y reflexiona convencionales códigos
colectivos ya asimilados, experimentando modos y formas de producción, saca de
contexto reglas naturales, lógicas e incuestionables para integrar en sus
respuestas, matices sociales y artísticos con los que adquieren solidez y
razones para considerar los nuevos significados como consecuencias, alejándoles
de convertirse en simples mercancías sujetas a las leyes de mercado
establecidas.
Transitorias
y efímeras algunas de las prácticas interdisciplinares que realiza se
transforman en verdaderos rituales donde el artista, explora y dispone de su
cuerpo como material aprovechable o como un objeto más, coincidiendo en estos
casos en él la faceta de sujeto activo o autor de la obra, de material o
elemento utilizado para su creación y conclusión o resultado final de esta:
artista-sujeto-objeto.
A
todo lo dicho, para quien no conozca a Francisco Escudero quiero resaltar de
él, puesto que en el libro no se aprecia, su gran labor pedagógica y difusora,
con las que renunciando a
sofisticaciones, intenta hacernos ver otros valores del mundo que nos rodea.
Reflexiva,
experimental, investigadora y crítica, son premisas que avalan el mensaje vital
de su mirada, y que en ¨Las Cosas¨ quedan reflejadas. La necesidad de reeducar
nuestra manera de ver nos obliga a un nuevo aprendizaje para poder disfrutar de
sus actuales y eficaces mensajes.
Antonio Gómez
Mérida, 19 de febrero de 2018.
Este fue el prólogo de un libro que no
pudo ser: "Las Cosas de Francisco Escudero". Ed. Letra Impar (Pepe
Criado, Antonio Carbonell).
Foto: “La Pasión de un peatón”.
https://vimeo.com/212709126?fl=pl&fe=sh

No hay comentarios:
Publicar un comentario